“El asunto está superado”, dijo el senador nacionalista Gustavo Penadés y dio por terminado el episodio que llevó a la renuncia de la subsecretaria de cancillería, Carolina Ache, luego de que se conociera su conversación con el subsecretario del Interior, Guillermo Maciel, sobre la peligrosidad del narcotraficante Sebastián Marset.

Este es el séptimo cambio de altos jerarcas ministeriales en lo que va del actual gobierno y la mayoría de las renuncias fueron de figuras del Partido Colorado (PC), en particular, del sector Ciudadanos. En filas coloradas la salida de Ache se suma a la de Ernesto Talvi de cancillería, la de Carlos María Uriarte del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (todos de Ciudadanos) y la de Germán Cardoso (Batllistas) del Ministerio de Turismo.

Las visiones dentro del partido sobre los motivos y las implicancias de las renuncias –y ceses– son disímiles. En Ciudadanos hay quienes consideran que la salida intempestiva de Talvi pautó de alguna forma el desenlace de otras renuncias, mientras que en Batllistas algunas voces reconocen que es tiempo de analizar el porqué de tantas bajas en el gabinete.

Ministro de Desarrollo Social, Pablo Bartol, el 23 de diciembre de 2020 en Torre Ejecutiva.

Ministro de Desarrollo Social, Pablo Bartol, el 23 de diciembre de 2020 en Torre Ejecutiva.

Foto: Sandro Pereyra

En filas del Partido Nacional (PN) el primer cambio se dio con el cese de Pablo Bartol del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), que fue reemplazado por el entonces diputado Martín Lema. El presidente Luis Lacalle Pou comunicó el relevo el 1° de mayo de 2021 por Twitter y luego en un comunicado Presidencia argumentó que era “necesario realizar un giro en la conducción, con el fin de abordar un nuevo objetivo político”.

Pocas semanas después, se dio otro gran cambio en el gobierno tras el fallecimiento del entonces ministro del Interior, Jorge Larrañaga. El presidente eligió para su reemplazo a Luis Alberto Heber y a José Luis Falero como ministro de Transporte y Obras Públicas, lo que sacó a Alianza Nacional (AN) de su representación en la primera fila jerárquica de los ministerios y consolidó la hegemonía de los sectores herreristas.

Luis Calabria. (archivo, abril de 2022)

Luis Calabria. (archivo, abril de 2022)

Foto: Ernesto Ryan

Más recientemente, en agosto de este año, Luis Calabria, dirigente de AN y una de las figuras de confianza de Larrañaga, renunció como director general de la Secretaría del MI y fue reemplazado, otra vez, por una figura del círculo cercano de Lacalle Pou, Nicolás Martinelli, quien integra la lista 404 y desde abril de 2021 se desempeñaba como asesor presidencial.

Las situaciones que llevaron a las renuncias son diferentes, así como el rol que juegan en las decisiones los sectores en uno u otro partido de la coalición. Mientras en el caso del PC los ministros y jerarcas “están a su propia suerte”, porque no “hay un líder de fracción fuerte que domine” y marque el rumbo, en el caso de los nacionalistas, Lacalle Pou define los cambios por el impacto que pueden tener en el partido, ya sea para “evitar problemas” o que “alguno se destaque” sin su visto bueno, explicó a la diaria el politólogo y docente de la Universidad de la República Antonio Cardarello.

El saldo colorado

La reunión de Ache con Ciudadanos estaba pautada para el lunes a última hora, pero la subsecretaria de cancillería se anticipó a los hechos y renunció a su cargo y al sector antes del encuentro. Si bien nadie lo explicitó, todo indicaba que los dirigentes de Ciudadanos le iban a pedir que diera un paso al costado; de hecho, luego del desenlace, algunos reconocieron que ella facilitó la situación al renunciar.

Para el diputado del sector Felipe Schipani, es contrafáctico suponer qué hubiera pasado si Ache iba a la reunión, pero señaló que “lo cierto es que había varios integrantes de la bancada que les incomodaba y preocupaba” lo sucedido y, en ese sentido, “Carolina, con sensibilidad política e intuyendo lo que iba a pasar, renunció y descomprimió” la situación.

El diputado colorado señaló que los proponentes en un gobierno de coalición, tanto para las designaciones como para las sustituciones, son los sectores, aunque “naturalmente tiene que haber una aceptación y aval del presidente”. De todos modos, opinó que otra situación es la de los ministros blancos, en la que la decisión de Lacalle Pou tiene un “peso importante” y “quizás no hay tanto margen de consultas”.

Al pasar raya sobre el número de pérdidas del PC en la primera fila del gobierno, la renuncia de Talvi aparece como un punto de inflexión. Schipani, además, opina que el exlíder de Ciudadanos era un nexo clave con algunas de las figuras que se terminaron alejando del gobierno: “Uriarte era un hombre de confianza de Talvi, entonces cuando él se va, no era el mismo vínculo que Uriarte tenía con Ciudadanos que el que tenía con Talvi, eso fue haciendo ruido. La situación con Carolina era similar también porque la eligió Talvi”.

Carlos María Uriarte en Torre Ejecutiva. (archivo, abril de 2020)

Carlos María Uriarte en Torre Ejecutiva. (archivo, abril de 2020)

Foto: Federico Gutiérrez

A pesar de estas circunstancias, el diputado colorado pidió no “dramatizar” los cambios porque justamente entiende que “los ministros son fusibles”. A su juicio, Ciudadanos “sale bien” de este episodio porque demuestra que tiene “capacidad de autocrítica”, a pesar de que “lo más fácil hubiera sido respaldarla enfáticamente, mirar para el costado, abroquelarse, victimizarse”. Y agregó: “Estoy convencido de que mucha de la gente que nos votó estaba esperando un accionar distinto, porque esto fue lo que dijimos en la campaña electoral: vinimos a actuar de una nueva forma y a concebir a la política con altos estándares éticos”.

Otra es la visión del diputado de Batllistas Conrado Rodríguez sobre cómo se procesó la salida de Ache. “Me apenó mucho todo el episodio, sobre todo que ella terminara renunciando; no comparto que haya renunciado. No cometió ningún tipo de ilicitud ni irregularidad administrativa, eso quedó demostrado en la investigación interna que hizo cancillería”, sostuvo.

También considera que es necesario preguntarse por qué las renuncias “de lo que era el gabinete original” fueron “de actores del PC”. Si bien entiende que fueron por situaciones distintas, considera que se debe “analizar” qué es lo que está sucediendo.

El problema del liderazgo

Cardarello recuerda que hubo dos experiencias exitosas de coalición lideradas por el PC: la del segundo gobierno de Julio María Sanguinetti y la de la primera parte del gobierno de Jorge Batlle. Antes, los colorados habían aceptado integrar la coalición del gobierno de Luis Alberto Lacalle, pero el acuerdo duró un año y medio, ya que rápidamente el Foro Batllista, liderado por Sanguinetti, se separó “con motivo de la ley de empresas públicas y del posterior referéndum. Se paró claramente en la vereda de enfrente y pasó a la oposición”, señaló.

Más de 30 años después, el mismo Sanguinetti “tiene una actitud totalmente distinta con el hijo [de Lacalle Herrera] y es un poco el artífice, como le gusta referirse a él mismo, de la coalición. Pero eso lo lleva al PC a jugar un rol que históricamente no está acostumbrado y, sumado a la carencia de liderazgo, más allá del propio Sanguinetti, que ya está de retirada, hace más difícil la situación”, apuntó Cardarello.

El politólogo explicó que Talvi dejó al sector huérfano e integrando la coalición, pero sin líderes partidarios. “No tenés [líderes partidarios] más allá de Sanguinetti, que es el líder de una fracción, pero obviamente todos los dirigentes buscan acompañar al próximo candidato o eventual líder del partido. Cuando no hay un jefe de fracción que negocie con el gobierno, los dirigentes, y en este caso los ministros, están a su propia suerte”, puntualizó.

Para Cardarello, la estrategia de Lacalle Pou respecto de los colorados “es muy inteligente”, porque si bien por el momento el PC es su socio, eventualmente, en elecciones, será su rival. “De este bloque Lacalle quiere que el PN salga primero y que los costos de sus errores los pague el PC y no el gobierno”, señaló. En ese sentido, “si él pide la renuncia o apoya la destitución [de algún jerarca], está dando la señal de que es responsabilidad del gobierno. Si lo deja librado a la responsabilidad del PC, el error recae sobre el PC y no sobre él”.

Germán Cardoso. (archivo, setiembre de 2021)

Germán Cardoso. (archivo, setiembre de 2021)

Foto: Ernesto Ryan

Lacalle Pou y su peso en los cambios

Para Penadés, es simplemente una “casualidad” que la mayoría de los ministros y jerarcas que han renunciado o cesado sean colorados, y resaltó que “ninguno de los cambios obedeció a problemas de gobierno”. “Capaz que el más vinculado a problemas de gestión, que luego fue disipado por la Justicia, fue el caso de Cardoso, [pero] los demás respondieron a coyunturas internas de la vida del PC”, dijo a la diaria.

En ese marco, a su juicio, el presidente no tiene “arte ni parte” en las decisiones del PC, como sí lo tiene en las definiciones blancas del gabinete. “El partido ha intentado mantener pesos y contrapesos; en algunos casos, lo ha logrado y, en otros, no. Pero todas las salidas y movimientos que ha habido en el gobierno, salvo el lamentable fallecimiento de Larrañaga, responden a decisiones adoptadas por el presidente”, señaló Penadés.

El senador nacionalista reconoce que el peso de los sectores del PN en esas decisiones “es un poco más difuso” y que Lacalle Pou, al ser líder, además de presidente, “es el que influye en la decisión final”.

En este caso, para Cardarello, el presidente parece “más comprometido con el impacto que esos cambios puedan tener en el PN” y también ha procurado que haya presencia de “personas cercanas y, sobre todo, que son leales”. De esta manera, se justifica la designación de “Heber como ministro del Interior y también la de Lema y Bustillo, dos personas absolutamente leales, más cuando el gobierno está en problemas”.

Lema, por ejemplo, habló esta semana de la polémica por los chats del exjefe de seguridad presidencial Alejandro Astesiano y resaltó que el presidente “desde el minuto cero dio la cara”. Y concluyó: “Con el correr del tiempo se valorará a Lacalle Pou como uno de los mejores presidentes de la historia”.

Para Cardarello, en ese contexto, es importante no perder de vista que Lema está en competencia electoral con Álvaro Delgado, entre otros, para ver quién va a ser el candidato presidencial. “Con un mayor distanciamiento entre Lacalle y Delgado, hay otros que juegan a ocupar el rol de ser el más cercano al presidente”, señaló.

Los cambios

Ernesto Talvi, 26 de julio de 2020

“No es lo mío”, concluía Talvi sobre la política partidaria en su carta de renuncia a la cancillería. Durante sus cuatro meses de gestión en el gobierno tuvo varios cruces con el secretario general del PC, Sanguinetti, y con Lacalle Pou.

Tras una entrevista con El Observador, en la que se negó a calificar a Venezuela de dictadura, comenzaron los rumores sobre su renuncia. Luego de que se filtrara lo conversado en una reunión que mantuvo con Lacalle Pou, en la que acordó dejar cancillería para “jugar otro rol” en el gobierno, sin fecha definida de salida, el presidente hizo saber que su reemplazante sería Francisco Bustillo y Talvi presentó su renuncia.

Pablo Bartol, 1º de mayo de 2021

Lacalle Pou informó sobre el recambio de Bartol en el Mides en Twitter, agradeciendo al jerarca saliente “por su dedicación y compromiso al servicio del país”. El objetivo de poner en su lugar a Lema era tener un ministro con mayor peso político.

Previamente, en febrero, Lacalle Pou trasladó a Martinelli de la Dirección General de Secretaría de la cartera para que asumiera como su asesor, dado que no tenía una buena relación con Bartol.

Jorge Larrañaga, 22 de mayo de 2021

La muerte del ministro del Interior, líder de AN y contrincante electoral de Lacalle Pou, cambió los equilibrios en el Poder Ejecutivo. Con la incorporación de Heber (Herrerismo) al frente del Interior y de Falero en Transporte y Obras Públicas (Todos) los ochos ministerios blancos quedaron liderados con figuras cercanas al mandatario.

Carlos María Uriarte, 27 de junio de 2021

Al igual que con el cese de Bartol, Lacalle Pou comunicó la decisión por Twitter: “En acuerdo con el Partido Colorado vamos a designar a Fernando Mattos como nuevo ministro del MGAP. Confiamos en su capacidad profesional y personal para compartir el desafío presente y futuro del sector. Mi reconocimiento a Carlos M Uriarte por su calidez humana y su compromiso”.

Uriarte fue removido en común acuerdo entre el presidente y el PC por la “disconformidad” que había con su gestión.

Germán Cardoso, 20 de agosto de 2021

El entonces ministro de Turismo dio un paso al costado luego de que el exdirector de Turismo Martín Pérez Banchero denunciara en diálogo con Búsqueda una serie de compras de publicidad estatal, como el caso de la contratación de la empresa Kirma Services durante la pandemia. Las compras fueron objeto de una comisión investigadora y posterior denuncia ante la Fiscalía, que fue finalmente archivada. Cardoso tuvo una primera reunión con Lacalle Pou para dar detalles del asunto y recibió su respaldo, pero a los pocos días trascendió que no le había proporcionado toda la información al mandatario, lo que llevó a su cese. En su lugar, asumió el senador de Batllistas Tabaré Viera.

Luis Calabria, 31 de agosto de 2022

El entonces director general de Secretaría del MI renunció a su cargo tras haber utilizado el Hospital Policial para una consulta médica de carácter personal. El caso se dio en el marco de las acusaciones al senador del Frente Amplio Charles Carrera cuando era director de Secretaría del MI y autorizó que se le brindara asistencia en ese hospital a un hombre que fue baleado en 2012, mientras se desarrollaba una fiesta en la casa de enfrente de un policía.

Carolina Ache, 19 de diciembre de 2022

El 12 de diciembre, la diaria informó que Ache, el 3 de noviembre de 2021, había intercambiado mensajes de Whatsapp con Maciel sobre Marset, en los cuales el subsecretario le preguntaba sobre la situación del “delincuente detenido en Dubái por documento falso” y le advertía que era un “narco muy peligroso y pesado”. Por este caso se había realizado una interpelación a autoridades del MI y a la cancillería el 22 de agosto de este año y, en esa instancia, Ache negó saber quién era Marset, incluso a pesar de haberse reunido con su abogado, Alejandro Balbi, por el tema.