Esta semana varios mandatarios y empresarios se dieron cita en el resort suizo de Davos, como suele ocurrir anualmente, aunque esta vez el número de conflictos, preconflictos y amenazas latentes en el panorama internacional crearon una expectativa que el Foro Económico Mundial no solía despertar.

Unas cuantas de esas disputas tienen centro en la nueva política exterior de Estados Unidos, por lo que las intervenciones del presidente Donald Trump eran especialmente esperadas. El millonario se expresó sobre varios temas, y causó alivio en Europa su marcha atrás en la iniciativa de apropiarse de Groenlandia a través de presiones económicas e intervenciones militares.

Trump también aprovechó el foro de Davos para lanzar oficialmente su Board of Peace o Junta de Paz, un organismo creado por él con el cometido de resolver conflictos internacionales. Es, para muchos analistas, un intento de socavar la autoridad de las Naciones Unidas, y de ello habla nuestro editorial. Trump presidirá la Junta de Paz y define su integración; rechazarla puede tomarse como un desaire por el irritable estadounidense, y por ese borde transita el gobierno de Brasil.

En cambio, sí aceptaron sumarse a la junta de Trump los mandatarios de Paraguay y Argentina. Javier Milei también dio un discurso en Davos, en el que debió conciliar sus alabanzas a Estados Unidos con una defensa del libre comercio que el país del norte ya dejó atrás en favor del proteccionismo y la coacción.

En Davos, Trump también se reunió con el mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, mientras en Moscú Vladimir Putin recibía a un emisario de Washington. Fueron los preparativos para la primera reunión entre autoridades rusas y ucranianas en varios años, que tiene lugar en Abu Dabi y en la que se busca llegar a un acuerdo de paz entre ambas naciones eslavas.

Fuera de Suiza también hubo noticias de impacto internacional esta semana. Dos vinieron de Bruselas, donde el Parlamento Europeo, que por ajustada mayoría aprobó una revisión jurídica del acuerdo de la Unión Europea y el Mercosur. Para las autoridades uruguayas, se trata sólo de un tropezón que no congela ni liquida el tratado. Por amplia mayoría, en cambio, el Parlamento Europeo rechazó una moción de los partidos de ultraderecha, que buscaban censurar a quienes negociaron el acuerdo con el Mercosur.

Trump también fue protagonista indirecto de una noticia que involucra al actual gobierno venezolano: The Guardian publicó una investigación que indica que Delcy Rodríguez y su hermano, presidente del parlamento en Caracas, habían acordado colaborar con el gobierno estadounidense cuando se produjera la caída de Nicolás Maduro.

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