La conferencia conjunta de varios líderes blancos, colorados e independientes para anunciar que no votarían la Rendición de Cuentas instaló el debate sobre las negociaciones que deberá llevar a cabo el gobierno para dar trámite a la ley, pero, en paralelo, se comenzaron a discutir públicamente algunos de los varios temas incluidos en el proyecto de ley.
Uno de los más llamativos, por su complejidad y sus evidentes conexiones doctrinarias, es el de las transferencias a los sectores sociales más vulnerables. El gobierno no solo busca incrementar las partidas, sino también unificarlas y eliminar las contraprestaciones que se exigen a sus beneficiarios.
Desde la oposición han surgido voces que cuestionan la pérdida de la trazabilidad del dinero transferido a los beneficiarios y, a su vez, figuras del oficialismo criticaron, por paternalista, esa voluntad de controlar el gasto de las personas más vulnerables.
En paralelo, siguen las negociaciones para que la Cámara de Diputados vote la Rendición de Cuentas, lo que habilitaría la discusión de su articulado. No solo desde el gobierno, sino también desde grupos blancos y colorados, se espera que Cabildo Abierto dé sus votos, y el líder del partido está buscando hacer rendir la situación para introducir reformas poco agradables para la izquierda.
Entre quienes están disconformes con la manera en que las cúpulas partidarias manejaron el timing de la negociación están los nacionalistas Nicolás Olivera, intendente de Paysandú, y Alfonso Lereté, integrante del directorio de la Agencia Nacional de Vivienda.
También pasó esta semana
El oficialismo busca restringir el acceso de extranjeros a grandes propiedades rurales, pero hay voces de la oposición en contra.
Daniel Radío fue votado por el oficialismo y la oposición como comisionado penitenciario.
En Brasil, Lula amplía su ventaja sobre los Bolsonaro, según las encuestas, y denuncia que el nuevo arancel impuesto por Estados Unidos a los productos brasileños es parte de la campaña electoral opositora.
En sintonía, el encargado de la política exterior estadounidense, Marco Rubio, lideró una cumbre en la que advirtió sobre el resurgimiento del terrorismo de izquierda y, entre otros grupos históricos, nombró a los tupamaros; había un miembro de la diplomacia uruguaya presente.
Para leer con tiempo
La historia de la niña de Villa García que hizo una historieta sobre Rivera y Oribe.
En torno a la desconfianza hacia las transferencias a los sectores más vulnerables.
“De no haber triunfado el Estado uruguayo en el levantamiento blanco de 1904, ¿qué hubiera sido de la aldea gala?”, Fernando Errandonea escribe sobre el batllismo fundacional.
Pedro Almodóvar cayó en una trampa posmoderna.
